domingo, 22 de marzo de 2009

1984

Éste es el título de mi novela favorita. Fue escrita en 1948 por George Orwell, un escritor inglés que reflejó en ella una sociedad, Oceanía, controlada por telepantallas y en la que no hay lugar para la libertad y para el libre pensamiento.

En ella, hay cuatro tipos de ministerios que resultan ser ligeramente paradójicos:

-El Ministerio de la Paz o Minipax. Controla las guerras e intenta que éstas se prolonguen el mayor tiempo posible.

-El Ministerio de la Verdad o Mininver, donde trabaja Winston Smith, el protagonista de la historia. Se encarga de manipular toda la información que sale en los medios de comunicación para convencer al pueblo de todo lo que le convenga al Estado en cada momento.

-El Ministerio del Amor o Minimor. Se ocupa de los castigos impuestos a aquéllos que no sigan los ideales del Partido.

-El Ministerio de la Abundancia o Minindancia. Aquí se responsabilizan de la economía. Lo que se pretende conseguir es ir reduciendo la calidad de vida de las personas muy poco a poco, de tal forma que éstas apenas se den cuenta de ello.

¿Cómo está organizada esta sociedad? Pues como siempre: de manera piramidal. En la base se encuentran los proles, que tienen libertad absoluta de pensamiento por no poseer intelecto alguno. No son una amenaza para el Estado. Viven en la más absoluta pobreza y no pueden acceder a la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida. Más arriba, tenemos a los integrantes del Partido, al cual le dedican, prácticamente, su vida. Deben ser fieles al Sistema en todo momento. Y quien se rebela contra él, es eliminado de la sociedad para siempre; así, todo el mundo se olvida del hereje en cuestión, hasta el punto de que no recuerdan ni siquiera que ha existido. Más simple imposible. Por último, en la cúspide, encontramos al Gran Hermano, jefe del Partido, al que todos deben venerar y reverenciar infinitamente. Realmente, se trata de un símbolo con el que se mantiene unida a toda la nación, porque de todos es sabido que el fanatismo favorece las relaciones entre los adoradores de una misma doctrina. Eso y un enemigo común.

¿Y quién es ese enemigo común? ¿Contra quién lucha Oceanía? Contra las otras dos potencias mundiales: Eurasia y Asia Oriental. Unas veces con una, otras veces con otra, según le convenga al Estado. De hecho, eso es lo que menos importa. Lo que de verdad le interesa al Partido es mantener al pueblo unido y fomentar su odio hacia algo externo a él, simplemente para evitar posibles discrepancias y levantamientos.

Uno de los puntos más importantes de esta novela es, como he dicho antes, la manipulación de la Historia. El Partido tiene poder para reescribir todos aquellos documentos que le interesen. Si en un momento dado Oceanía se encuentra en guerra con Asia Oriental, se hace creer a todo el mundo que siempre ha sido así, desde el principio de los tiempos. Y si la situación cambia y pasan a ser aliados de ésta y enemigos de Eurasia, pues más de lo mismo. También se manipula la información para engañar al pueblo para que piense que antes vivía en peores condiciones de vida, y que el Estado no ha hecho más que ayudarle en esta situación. Esto luego se traduce en un pleno amor y agradecimiento hacia el Gran Hermano por parte de todos los integrantes del Partido. Y, además, se sienten en deuda con él.

El eslogan de esta estructura política es el siguiente:

La Guerra es la Paz
La Libertad es la Esclavitud
La Ignorancia es la Fuerza


Parece un poco contradictorio, pero todo tiene su razón de ser:

Dice que la guerra es la paz porque el Estado se ha encontrado en guerra siempre, desde tiempos inmemoriables. Si de repente esto cambiara, la sociedad quedaría sumida en el caos. Se perdería el enemigo común, y, por tanto, uno de los pilares que hace que se mantenga unido el Partido. La guerra continua es, en cierto modo, una manera de hallar la paz.

Pero lo más curioso de todo esto es que estas guerras son premeditadas y están acordadas por las grandes potencias mundiales para mantener el equilibrio en el Planeta. ¿Por qué? La razón es sencilla. Parten de la base de que las masas están idiotizadas por la pobreza. Pero hemos llegado a una sociedad en la que las horas de trabajo son tantas que la producción es cada vez mayor, por lo que muchos podrían mejorar, en estas condiciones, su calidad de vida. Y esto conlleva un gran riesgo: podrían aprender a pensar por cuenta propia, lo cual no conviene, de ningún modo, al Partido. Así que la finalidad de las guerras es destruir la superproducción, de manera que todos vivan con lo mínimo para poder subsistir.

La libertad es la esclavitud porque nos encontramos en un sistema en el que absolutamente todo se hace de manera colectiva, y quien opte por tener un ideal propio será detenido por la Policía del Pensamiento y, posteriormente, totalmente eliminado del régimen, no sin haber sido antes cruelmente torturado. Por eso, tienen una libertad muy limitada. Para vivir en paz, deben idolatrar al Gran Hermano y hacer lo que se espera de ellos, así que, realmente, es una manera de esclavitud. Quien realmente quiere ser libre, es consciente de que, tarde o temprano, morirá.

Y la ignorancia es la fuerza porque los integrantes de esta comunidad viven en un desconocimiento absoluto de lo que realmente ocurre. Por un lado, la modificación de la Historia; por otro, el oscurantismo con respecto a otras formas de vida: no conocen más que la suya. ¿Por qué querrían otra cosa, si no pueden saber a lo que de verdad aspiran? Sería tan ridículo como pretender que Gutenberg, en su época, exigiera un ordenador para poder escribir.

En cuanto al idioma, se sigue hablando en inglés, aunque se va desarrollando un dialecto totalmente nuevo y que, poco a poco, se irá imponiendo con una fuerza creciente: la Neolengua. Ésta pretende ir eliminando paulatinamente el número de términos lingüísticos con los que referirnos a los objetos hasta llegar al mínimo posible. Por ejemplo, se suprime la palabra "malo" y se sustituye por "nobueno", o la palabra "fantástico" se reemplaza por "plusbueno". ¿El propósito de esto? El de siempre. Si se elimina el lenguaje, tendremos menos capacidad de emitir juicios y valores sobre lo que nos rodea, ya que no sabremos cómo expresarlo, ni exteriormente (a los demás) ni interiormente (a uno mismo). Llegaremos, de esta manera, a olvidar cómo se piensa.

Y, por descontado, la educación es una de las bases de este complot. Los niños son encauzados desde muy pequeños hacia el amor absoluto al Gran Hermano. Además, se los amaestra para informar a la Policía del Pensamiento de cualquier caso que vean de conspiración contra el Partido (crimen mental, en Neolengua llamado "crimental"), aunque sea dudoso. De hecho, hay muchos jóvenes que llegan a acusar a sus propios padres sin ningún tipo de remordiento, e incluso éstos, aun siendo denunciados por sus propios descendientes, sangre de su sangre, se sienten muy orgullosos de ellos, pues lo más importante para todos es servir al Estado. La familia, la amistad y el amor no existen.

Este libro me ha impresionado mucho por la gran fuerza crítica que tiene y por la exageración que hay en algunos aspectos de esta sociedad analizada. Realmente, podríamos decir que hay muchas cosas que coinciden con la nuestra, salvando las distancias. La manipulación de los medios de comunicación, el ansia de poder de los que gobiernan, el fanatismo en el que caemos a veces, etc. Pero, por suerte, también nos alejamos de ella en otras cosas. Nosotros elegimos a nuestros representantes y vivimos cada vez mejor, aunque por esto quizá podemos caer en el peligro de vivir en un tipo de sociedad conformista a la que sólo le importe el bienestar. Pero ya hablaré de eso otro día, cuando comente el libro "Un mundo feliz", de A. Huxley.

Y ya, para terminar (sé que no es fácil haber llegado hasta aquí, porque menudos rollos suelto), siento si hay algún error en lo que he dicho, ya que leí 1984 hace unos meses y no tengo el libro a mano este momento.

5 comentarios:

  1. Me parece un libro muy interesante. En cierto modo, tiene algunos toques incluso filosóficos, ¿no? (por lo que he podido ver)Aunque siento decirte que no creo que, por ahora, lo vaya a leer. 1º: Tengo mil libros por delante xD 2º: Me dan muy mal rollo los de este tipo... Bueno, está bastante bien. No te has metido en la historia, aunque creo que deberías haberla resumido un poco... Sólo es mi opinión ;)

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  2. Winston es un trabajador del Partido que duda del sistema, así que, junto a Julia, su amante, empieza a conspirar contra éste. Al final, es detenido por la Policia del Pensamiento y... el final no te lo cuento ;-) Porque si no, ¿qué pasaría si alguna vez te diera por leerlo?

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  3. elena ,quiero que me recomiendes un libro,ahora mismo no leo ninguno,pero un buen libro,yo creo que tú acertarás,alguno que merezca la pena leer.bssssss.y pasa por mi blogggg de una vez ,vaga.

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  4. Puff, es que eso es muy personal, y lo mismo un libro que me interese mucho a mí, a ti te parece un soberano aburrimiento. O al revés.

    De todas formas, me han gustado mucho "En tiempo de prodigios", de Marta Rivera de la Cruz, o "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde.

    Pero estoy segura de que a ti te gusta Edgar Allan Poe, ¿a que sí? Y sus cuentos están muy bien.

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  5. Valla es una trama un tanto interesante,tendre k leerme este libro para ver k tal esta.

    Bueno aki tienes mi firmilla tambien de paso.

    bss wpa.

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